lunes, 20 de julio de 2015

La dieta y los viajes

Debe tratar que su alojamiento sea lo mas parecido a su casa, para tener versatilidad a la hora de planificar lo que come. No se puede echar a perder su operación bikini cuando ya se presume de buen cuerpo o estás en el tema.

-Busca un hotel con gimnasio si lo puedes pagar. Mantente activo.

-Si tienes la oportunidad reserva una habitación con cocina americana o un piso. Así no dependeras de los menús del servicio de habitaciones.


River Hotel Ammeo con pequeña cocina. 

-Pide al hotel que el minibar esté vacío.

-No reserves las comidas: no sabes con lo que te vas a encontrar.

Inspiración:Weigth Watchers

Comer...con música o sin música?

El escuchar música suave hace que comamos más. Igual que se hay una melodía tenue, la música y la luz suave nos relajan, por lo que aumenta el tiempo que dedicamos a comer, a la vez que el sonido distrae la atención del plato.

Por lo tanto, para comer a buen ritmo, mejor sin música.

Cuidado con los adolescentes y adultos jóvenes a quienes encantan los audífonos.

Bill Evans al piano.
Imagen: capplannetta.com

sábado, 4 de julio de 2015

¿Por qué es preferible el aceite de oliva al de girasol?

Escribiendo sobre el post de la salsa de alcaparras, me acordé por qué es importante el aceite de oliva y no otro tipo de aceite.


Además del hecho de estar en España,  el reino de las olivas, hay otra razón para no consumir aceites diferentes al de oliva, aunque sean más económicos (la excepción es el aceite de canola, aunque algunas personas se quejan de su característico olor).

El aceite de girasol es rico en ácidos grasos poliinsaturados del tipo que tiende a la oxidación y, con ella, al envejecimiento celular. No estoy hablando de cosmética, sino de alteraciones fisiológicas.

Muchas personas prefieren el aceite de oliva extra virgen por su sabor y aroma, pero dejenme decirles que para efectos de salud, todos los aceites de oliva son iguales, lo que cambia es su grado de acidez y su precio. Son ricos en omega 3 y omega 6, saludables para el corazón y las arterias y elemento clave de la dieta mediterránea (Ay! los griegos...no se dejen engañar y voten por su bien mañana....)

Sabiendo ésto, puede escoger el que mejor se adapte a sus necesidades.

Buen provecho!

Salsa de alcaparras

Hoy les entrego mi salsa de alcaparras. Es un excelente acompañante de comidas de sabor suave, como pollo, pescado blanco, arroz, puré de patata, por ejemplo; ya que su sabor es fuerte.

Las palabras mágicas: es muy fácil de hacer.


                                                Le tomé un close-up a mi salsa para que veais que fácil y nutritiva es.

Viene a funcionar como una ensalada, porque se elabora con tomate, cebolla y pimentón rojo. Tras cortar finamente los ingredientes agregue un chorrito de aceite de oliva y si quiere especias (excepto pimienta), para deleitar los sentidos. Fría en una sartén u olla antiadherente, a fuego medio. Su imstinto le dirá cuando le falta poco.

No agregue sal a la mezcla. Las alcaparras le darán la sazón mecesaria porque cuando la salsa esté casi lista  agreguar, tres minutos antes de terminar, las alcaparras previamente lavadas y puestas a secar en un colador.

Listo. Apague el fuego (sólo éste...).

Es muy completa y nutritiva. Solo deben evitarla las personas hipertensas por la sal de las alcaparras.
Con el calor que estamos teniendo, no se preocupe por las alcaparras. Cuando tomamos mucha agua necesitamos también sales, y estas las aporta la salsa. Así se evita una hiponatremia. (Ojo: no estoy recomendando andar comiendo cosas saladas a diestra y siniestra).

Yo la hice hoy por la mañana temprano, para dejarla enfriar, como el resto de la comida.

Buen apetito!