sábado, 4 de julio de 2015

Salsa de alcaparras

Hoy les entrego mi salsa de alcaparras. Es un excelente acompañante de comidas de sabor suave, como pollo, pescado blanco, arroz, puré de patata, por ejemplo; ya que su sabor es fuerte.

Las palabras mágicas: es muy fácil de hacer.


                                                Le tomé un close-up a mi salsa para que veais que fácil y nutritiva es.

Viene a funcionar como una ensalada, porque se elabora con tomate, cebolla y pimentón rojo. Tras cortar finamente los ingredientes agregue un chorrito de aceite de oliva y si quiere especias (excepto pimienta), para deleitar los sentidos. Fría en una sartén u olla antiadherente, a fuego medio. Su imstinto le dirá cuando le falta poco.

No agregue sal a la mezcla. Las alcaparras le darán la sazón mecesaria porque cuando la salsa esté casi lista  agreguar, tres minutos antes de terminar, las alcaparras previamente lavadas y puestas a secar en un colador.

Listo. Apague el fuego (sólo éste...).

Es muy completa y nutritiva. Solo deben evitarla las personas hipertensas por la sal de las alcaparras.
Con el calor que estamos teniendo, no se preocupe por las alcaparras. Cuando tomamos mucha agua necesitamos también sales, y estas las aporta la salsa. Así se evita una hiponatremia. (Ojo: no estoy recomendando andar comiendo cosas saladas a diestra y siniestra).

Yo la hice hoy por la mañana temprano, para dejarla enfriar, como el resto de la comida.

Buen apetito!

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