sábado, 2 de mayo de 2015

El ejercicio cuando existe obesidad

Ya sabemos que la actividad física y las modificaciones en la dieta son los mejores aliados en la lucha contra la obesidad. Sin embargo, incluso movimientos como inclinarse pueden resultar difíciles, y quizá no se puedan mantener de pie durante mucho tiempo.

Imagen: obeso.net

 Muchas personas con sobrepeso evitan el ejercicio porque las lastima, están fuera de forma, están desconcertados, o carecen de inclinación hacia el ejercicio. Superar los obstáculos puede ser un desafío, pero con el tiempo el esfuerzo bien vale la pena.

Al principio, el objetivo inicial será aumentar la actividad física cotidiana. Cualquier cosa que lo ponga en movimiento, incluso unos pocos minutos al día, es un buen principio. Esto puede ser tan simple como:
Caminar en la sala de la casa unos minutos cada día.
Tomar descansos del trabajo caminando dos o tres minutos unas cuantas veces al día.
Estacionar el coche lejos del sitio hacia donde uno se dirige y caminar el resto de la distancia.
Guardar el control remoto de la TV y levantarse a cambiar el canal.
Sacar a pasear el perro.
Subir escaleras.
Practicar jardinería.
Hacer la limpieza del hogar.

Es importante empezar lentamente. Esto ayudará a evitar excesos y lesiones. Enfocarse en caminar con pasos cortos. Invertir unos pocos minutos para el calentamiento para cada actividad, incluso caminar. No olvidar el enfriamiento. Detenerse de forma gradual.

Fijarse metas realistas. Encontrar una actividad placentera de modo que sea mayor la probabilidad de seguir un plan. Conforme se realicen de manera consistente pequeñas cantidades de cualquier actividad, se encontrará que se puede continuar cada vez mayor tiempo.

En el corto plazo, se puede empezar caminando 5 minutos 3 veces a la semana. A mayor plazo, por ejemplo 6 meses, se puede tratar de caminar 30 minutos la mayoría de los días de la semana.

Si no se dispone de tiempo suficiente para la actividad física o se cansa mucho, se pueden realizar sesiones breves de 10 a 15 minutos cada vez.

Para perder peso el ejercicio aeróbico (caminar, nadar, bicicleta, baile, etc) es el más efectivo. Puesto que el exceso de peso sobrecarga las articulaciones, debe buscar actividades aeróbicas de bajo impacto, como nadar, caminar, ciclismo. Si los pies y las articulaciones duelen al estar de pie, intente actividades que no impliquen sostener el peso del cuerpo, de nuevo son útiles la natación, ciclismo y ejercicios acuáticos.

Las personas obesas tambien son mas sensibles al calor. Por esta razón deben usar ropas holgadas, beber líquido en abundancia y evitar el entrenamiento en clima cálido o húmedo.

Para algunas personas, el tema de la imagen corporal y la autoestima pueden presentar barreras para ser físicamente activos. Si se está consciente de lo que significa el ejercicio, trate de encontrar un sitio donde sea cómodo mantenerse activo. Esto puede incluir participar en una clase de ejercicios para personas obesas o utilizar equipo de ejercicio en el propio hogar, como una cinta para caminar, que le permitira practicar el ejercicio sin problemas de tiempo todo el año. La orientación psicológica también puede ser de gran beneficio.Y no olvidar buscar apoyo. Por ejemplo, invitar a alguien de su confianza que lo acompañe.

Fuente: Clínica Mayo

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