sábado, 6 de septiembre de 2014

La paradoja de la obesidad

Para entender la paradoja de la obesidad, hay que hablar primero de caquexia. La caquexia es una entidad que acompaña a enfermedades debilitantes tales como la insuficiencia cardíaca, la insuficiencia renal, la enfermedad broncopulmonar obstructiva crónica, el cáncer, entre otras.

En la caquexia ocurre la liberación de unas sustancias llamadas citoquinas proinflamatorias, esto quiere decir que las citoquinas aumentan la combustión de la grasa y otros componentes corporales, el paciente presenta inapetencia y hay un cierto grado de inflamación, manifestado por la disminución de la albúmina y aumento de la proteína C reactiva (PCR).

Estos pacientes muchas veces mueren primero por el bajo peso y la desnutrición que por la enfermedad misma. Cuando el paciente es previamente obeso, tiene mayor disponibilidad de grasa y otros tejidos para afrontar el efecto de las citoquinas, de ahí viene el concepto de la paradoja de la obesidad.


Sin embargo, en ausencia de estas enfermedades, aunque la persona sea ¨metabólicamente sana¨, la obesidad NUNCA es buena porque en la misma también se producen citoquinas y existe un bajo nivel de inflamación (metabolicamente hablando).