viernes, 15 de marzo de 2013

Dinero y alimentación

La inseguridad alimentaria, es decir, la falta de dinero para comprar alimentos saludables, está amenazando a España, debido a la actual crisis económica y el desempleo
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Un ejemplo de ello lo tenemos en Estados Unidos; mirémonos en ese espejo. Allí Liping y colaboradores realizaron un estudio publicado en 2012. Ellos preguntaron a un grupo de 66,553 adultos provenientes de 12 estados diferentes la siguiente interrogante:

¿Qué tan a menudo, en los últimos doce meses, podría usted decir que ha estado preocupado o estresado acerca del tema de tener suficiente dinero para comprar alimentos saludables?
Las respuestas podía ser: Siempre/usualmente/algunas veces.

Los adultos que tenían más dificultades para adquirir alimentos saludables, o alimentos con menor densidad calórica (ver post), tenían una mayor probabilidad de tener obesidad, especialmente los siguientes: aquellos que tenían 30 años o más, mujeres, blancos no hispanos, negros no hispanos, adultos con algún tipo de educación, un ingreso familiar entre 25.000 y 74.000 dólares al año, y adultos con uno o dos niños en el hogar.

Fuente:
Liping P, Bettylou S, Rashid N, Blanck HM. Food Insecurity Is Associated with Obesity among US Adults in 12 States. Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics 2012;112(9):1403-09.

Ahora les digo yo, que he vivido en un país subdesarrollado. Cuándo el dinero falta, las personas empiezan a comprar por precio y dejan de comprar por marcas. Se vuelcan a comprar alimentos que rindan, como las harinas, el arroz, las pastas; todos ellos producen sensación de saciedad pero son altos en carbohidratos y calorías (sin embargo no digo que un consumo adecuado, dentro de las normas, sea lo indicado). Disminuye el consumo de todo tipo de carnes, verduras y frutas.

Podemos usar estrategias y recurrir a la creatividad. Por ejemplo, se pueden comer granos o leguminosas, que son alimentos estupendos. Combinados con algún cereal, como pan o arroz, proporcionan proteínas de alto valor biológico, tan buenas o mejores que las proteínas de origen animal. Los huevos son excelentes, se pueden comer 3 a 4 por semana, y son el alimento con la proteína de mejor calidad. Compremos verduras y frutas de la estación, que son más económicas y frescas, de mejor calidad. Para terminar, si le aconsejo que haga una inversión en salud: compre aceite de oliva virgen extra: tiene innumerables ventajas y prescindir de él puede acarrearle costos en salud a la larga.

Paciencia. Todo mejora.

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