martes, 5 de marzo de 2013

Acné y alimentación

Aunque el acné alcanza su pico de presentación en la adolescencia, la condición continúa en la edad adulta siendo la edad media de tratamiento los 24 años. Los estereotipos sugieren que el acné es trivial, auto limitado o un problema cosmético, sin embargo, en realidad no es un problema insignificante.

Se ha reportado que los efectos sociales, psicológicos y emocionales son similares a los que presentan  los pacientes con asma, artritis, epilepsia y diabetes. El acné tiene repercusiones importantes en la calidad de vida, incluyendo aislamiento social, ansiedad y depresión. Por estas razones, su tratamiento es importante.

En los estudios iniciales se estableció una asociación entre el acné y el chocolate, los azúcares y la grasa, por lo que eran evitados por estas personas. Sin embargo, en la segunda mitad del siglo XX, se pensó que la dieta no era importante, y se restringieron las recomendaciones dietéticas en relación al tratamiento del acné. En la actualidad, el tema ha cobrado un nuevo interés. No se ha demostrado que la dieta cause acné, pero existe evidencias crecientes que lo agrava o influencia en algún grado.

La hipótesis que se acepta en mayor grado en los días que corren, sugiere que una buena aproximación al paciente con acné consiste en seguir una dieta con bajo contenido en grasas saturadas, y una elevada cantidad de granos enteros, frutas y vegetales. Este tipo de dieta tiene beneficios más allá de lo referente al acné: pérdida de peso, prevención de la obesidad y disminución del cáncer y la diabetes.

No existe suficiente evidencia como para recomendar la reducción del consumo de leche.

Con los datos con los que se cuenta en este momento;  la mejor aproximación al paciente con acné es individualizar cada caso en particular.

Fuente:
Burris J, Rietkerk W, Woolf K.   Acne: The Role of Medical Nutrition Therapy. Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics 2013;113(3):416-30.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada