domingo, 17 de febrero de 2013

Cuando uno se sirve la comida de una fuente

Pues lo que ocurre que se come más. El sabio refrán ¨El ojo es más grande que el estómago¨ es verdad. Pero no es fácil internalizar.  Cuando tenemos delante de nuestros ojos una fuente de comida que además de ser apetitosa, es generosa, tenemos la tendencia a servirnos más. Por eso es mejor servirnos la comida en la cocina y dejar allá el resto.

Es mejor servirse raciones razonables.  A veces nos gusta tanto el plato principal, o solo determinado alimento, que nos llenamos con él; y no nos queda espacio para otros grupos alimentarios que también son importantes, como un lácteo en forma de yogur o queso, los vegetales y las frutas.

En cuanto a los vegetales, si son bajos en grasas, si trato de servirlos en una fuente. Más es mejor. Solo los vegetarianos estrictos tienen el peligro de consumir demasiada fibra (el límite es 50 gr de fibra al día). Además, con los vegetales la saciedad  llega más rápido.

La variedad es la base de una alimentación saludable.

Y una ración de tamaño moderado lo ayudará a prevenir la obesidad. En relación a ésto, puede leer más en el post de la distorsión de la porción.   


No hay comentarios:

Publicar un comentario