martes, 4 de julio de 2017

Nutrición para personas físicamente activas: 2 reflexiones

Me he leído el artículo correspondiente a este resumen, de Sport medicine del 2017. Me animé a escribir este post porque me parece muy útil para todos los profesionales de la nutrición que quieran darse un paseo por las diferentes estrategias nutricionales seguidas por los atletas y las personas físicamente activas. Es sorprendente conocerlas.

Para comenzar la primera de mis dos reflexiones, lo óptimo para aumentar el rendimiento es la ingesta de carbohidratos por lo menos 2 horas antes del evento deportivo. Por lo menos dos horas, para  favorecer una mayor tolerancia gastrointestinal.



El artículo no se refiere en absoluto a qué tipo de hidratos de carbono deben preferirse antes del entrenamiento. Yo me decanto por los de bajo índice glicémico, pues liberarán lentamente la glucosa al torrente sanguíneo y se evitarán picos de hiperglicemia --> hipoglicemia que, traducido, significa que si tomamos alimentos de alto índice glicémico tal vez tengamos que suspender la sesión por mareos, debilidad, dolor de cabeza o confusión, entre otras cosas. Yo he probado ambas estrategias y así ha sido mi experiencia.

En otro orden de ideas, yo siempre he tenido mis dudas en relación a la ingesta de bebidas con carbohidratos durante el entrenamiento, pues sospechaba que inhibía en parte la lipólisis (utilización de grasas durante el ejercicio de resistencia). El autor confirma tal suposición, según su revisión al respecto. Sin embargo, existen muchas opiniones;esta es una más y cada quien tiene su mejor forma de entrenar. Definitivamente, no consumir carbohidratos durante el entrenamiento disminuirá el rendimiento, pero si se busca perder peso, es un factor a considerar.

En fín, estas son dos breves reflexiones y mi experiencia, ya que practico natación con fines recreativos, de salud y control del peso.

Un saludo y hasta la próxima.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Transtirretina o Prealbúmina: Utilidad (ESPEN)

A pesar que por muchos años se ha intentado utilizar diferentes métodos para predecir o medir malnutrición, no existe un método estándar de oro para cuantificar la malnutrición proteico energética.

Se ha planteado elementos tales como la albúmina, transferrina, proteína unida al retinol, IGF-1, fibronectina y globulina unida a hormona sexual. Los autores, en este artículo (abstract), explican con claridad todo lo referente la la transtiretina o prealbúmina (a continuación TTR). Ellos argumentan los pros y los contras del diagnóstico de malnutrición, y el diagnóstico de malnutrición realizado a través de la prealbúmina; para finalmente proponer dos algoritmos: uno para pacientes no críticos y otro para pacientes críticos. A continuación menciono brevemente algunos aspectos, muy concretos, en relación a la TTR.

Para comenzar, comentar que la albúmina ha sido siempre muy popular para monitorizar malnutrición, sabiendo sus usuarios que tiene sus limitaciones, ya que es imprecisa para evaluar cambios cambios agudos en el estado nutricional debido a su vida media larga, lo que la convierte en un indicador preferido para evaluar malnutrición crónica.

Volviendo a la TTR, ésta es una proteína de vida media corta (1,9 días). Su magnitud está muy influenciada por la ingesta dietética previa.
Por otro lado, esta proteína está aumentada en:
-fallo renal severo
-corticosteroides
-AINES
-ACO

martes, 23 de mayo de 2017

ESPEN: carbohidratos y resistencia a la insulina. Revisión.

Para aquellos que estén interesados en el tema, salió una revisión lindísima en Clinical Nutrition, Recorre el tema en todas sus facetas, tanto en terapia convencional como en soporte nutricional.
Muy bueno.

lunes, 22 de mayo de 2017

Inflamación y Dieta Mediterránea

El Índice de Inflamación de la Dieta está basado en el cuestionario de frecuencia de consumo, y a mayor puntaje, mayor potencial de un patrón alimentario de promover la producción de interleukinas proinflamatorias  (IL-1B, IL-4, IL-6 (PCR), IL-10, FNT alfa), típico de la aterosclerosis. 

Con este instrumento los autores evaluaron en el estudio PREDIMED a 7216 individuos durante 4.8 años, concluyendo que dietas como la occidental tienen un mayor potencial aterogénico (proinflamatorio) que la dieta Mediterránea. 

La relación entre dieta e inflamación mostró una fuerte tendencia lineal y dosis respuesta, y la dieta Mediterránea parece proteger al organismo de enfermedades como la aterosclerosis (1).


Bibliografía:

        (1) García A, Ramallal R, Ruiz M, Salas-Salvadó J, Corella D, Shivappa N et al.  Dietary Inflammatory index and incidence of cardiovascular disease in the PREDIMED Study. Nutrients 2015,7,4124-4138.

martes, 21 de marzo de 2017

Pirámide de la SENC 2015

Entre tanto trajin, no había colocado un post sobre esta nueva pirámide. Es una pirámide que ya no es telegráfica, como las de antes, sino que su visualización por el colectivo la hace fácilmente comprensible. Y la verdad es que hace falta información de primera mano,entre tanta falacia que hay por ahí.

Sin embargo, no estoy totalmente de acuerdo con ella. No deberían haber puesto el consumo de bebidas fermentadas y, mucho menos, la inclusión de suplementos nutricionales en un instrumento que es de uso masivo por el público general. Me genera desconfianza.

Aquí la tienes:


Fuente: Sociedad Española de Nutrición Comunitaria


jueves, 9 de marzo de 2017

Dolor crónico

Se puede ser funcional a pesar del dolor, y se puede llegar a estar sin dolor aunque tengamos una artrosis, discos intervertebrales degenerados, o hernias discales.

¿Sabías que la mayoría de las personas tienen estos padecimientos? Pero no tienen dolor. En otras personas, diferentes factores sicológicos sumados a los orgánicos, disparan esta molesta sensación.

Pero se puede mejorar el dolor, y estar bien. Solo hay que estar convencido que se puede tener una vida normal.

Todos tenemos imperfecciones en nuestros cuerpos, pero podemos reeducarnos si nos convencemos que podemos tener una vida normal. O casi.

Mucho éxito con el movimiento.

Saludos.

viernes, 17 de febrero de 2017

Micronutrientes en deportes de resistencia (marchador)

Un atleta de resistencia (marchador) puede tener necesidades aumentadas de alguno o varios nutrientes, especialmente si no sigue una dieta equilibrada y/o el entrenamiento es muy extenuante para él. Este tipo de deporte lleva consigo necesidades aumentadas de algunos nutrientes por sí mismo. Los más importantes son el calcio y vitamina D, el complejo B, hierro, zinc, magnesio y algunos antioxidantes como las vitaminas C y E, beta-caroteno y selenio.

Deteniéndonos un poco más en cada uno:
Sodio, cloro y potasio: Los atletas de resistencia pierden líquido por el sudor, por lo que están propensos a requerir mucho más de estos electrolitos que lo señalado por el Límite Superior Tolerado para los mismos. En estos casos se requiere la toma de bebidas deportivas conteniendo sodio y potasio, así como carbohidratos. Los carbohidratos son necesarios no solo como fuente de energía, sino también para que los otros electrolitos entren con mayor facilidad a las células.
Para la restitución de potasio se recomienda una dieta rica en vegetales frescos, frutas, nueces y semillas, lácteos, carnes magras y granos de cereales integrales.
Hierro: Los requerimientos de hierro para los atletas de resistencia están incrementados en aproximadamente un 70%, especialmente en los marchadores. Es muy frecuente el déficit de hierro entre los atletas de resistencia, generalmente debido a una ingesta dietética insuficiente en energía y/o alteración de la composición de los macronutrientes, que va paralelo a una alteración en los micronutrientes. En los marchadores está indicada la monitorización de los niveles de hierro periódicamente. En el caso que se presente un déficit, se recomienda la suplementación con 100 mg de sulfato ferroso por 4 a 6 semanas. Necesario para combatir un déficit de ferritina o una anemia ferropénica.
En relación a las vitaminas del complejo B, algunos datos sugieren que las necesidades pueden estar incrementadas hasta en 2 veces en comparación al promedio3. Una dieta equilibrada y con suficiente energía contribuirá a que no se desarrolle una anemia megalobástica.
Vitamina D: Es mejor que el atleta se entrene al aire libre si las condiciones climáticas así lo permiten, para tener una adecuada exposición al sol que promueva la síntesis de vitamina D, necesario para la absorción de calcio y para evitar las fracturas por estrés, ya que se trata de un deporte de impacto. La suplementación se puede llevar a cabo con 5µgr/día o 200 UI de vitamina D.
Antioxidantes: Vitamina C y E, beta caroteno y selenio.
Es controversial si el ejercicio aumenta o no las necesidades de estos elementos. Es necesario recordar que un exceso de los mismos los convierte en prooxidantes en lugar de antioxidantes. En base a esto, yo mido el status de la vitamina C antes de suplementar con 100 a 1000 mg diarios.
Otros minerales: calcio, zinc.  
Calcio: Monitorizar niveles de calcio, pues es necesario para una adecuada salud ósea, para evitar fracturas por estrés al ser un deporte de impacto. Tras evaluar la necesidad de suplementar, puede hacerse ésto con 1500 mg de calcio elemental y 400 a 800 UI de vitamina D.
Zinc: Este nutriente también se debe monitorizar, especialmente si no se lleva a cabo un régimen dietético adecuado. Cuando el nivel es bajo y es necesario suplementar, es importante tener en cuenta que una dosis simple de zinc puede exceder el límite superior recomendable de 40 mg. No han sido establecidos los beneficios de la suplementación con zinc en relación con el rendimiento deportivo.  

Bibliografía:
Position of the American Dietetic Association, Dietitians of Canada, and the American College of Sports Medicine: Nutrition and Athletic Performance. JADA 2009(109)3:509-27.